Claves para evitar que las chinches se lleven parte del rendimiento de la soja

El complejo de chinches es un gran enemigo para el cultivo de soja, ya que le puede generar fuertes pérdidas económicas, debido al aborto de chauchas, la producción de granos pequeños y arrugados, la entrada de patógenos (como alternaria) y varios otros problemas.

Por eso, vale la pena repasar un informe elaborado por el área de Investigación y Desarrollo de Bayer, que brinda interesantes consejos para el manejo de esta plaga. Sostiene que puede generar, además, modificaciones fisiológicas en la madurez del cultivo, retención foliar (soja verde), reducción de rendimiento, pérdida de vainas y granos y, finalmente, pérdida de calidad comercial.

Las especies más comunes son la chinche verde (Nezara viridula), chinche de la alfalfa (Piezodorus guildinii), Alquiche (Edessa meditabunda) y la chinche de los cuernitos (Dichelops furcatus).

Las chinches pueden aparecer en distintos estadíos del cultivo y la colonización comienza a mediados y en el final del período vegetativo y después de la floración, infectando desde los bordes del lote.

El informe precisa que las chinches adultas afectan a la parte superior de la planta, mientras que las ninfas lo hacen en el tercio medio.

El momento principal para estar alertas comienza con la aparición de las vainas (R3), ya que allí aumenta, principalmente, la población de ninfas. Luego, debe monitorearse el resto del período crítico, que abarca el desarrollo de vainas (R4) y el inicio del llenado de granos (R5).

La severidad de los daños se va reduciendo a medida que las plantas maduran, desde el momento del florecimiento hasta el de la caída de las hojas, detallan los especialistas.

El monitoreo de los lotes es fundamental para determinar la presencia de chinches y el umbral de daño para decidir la aplicación de insecticidas. Se deben comenzar los muestreos en los bordes de los lotes, cabeceras y en las áreas lindantes a lotes de maíz o montes, que son los principales focos de infestación. Conviene hacer el monitoreo a primera hora de la mañana o por la tarde, evitando las horas de mayor temperatura, por la movilidad que tiene la plaga en ese momento.

Para el control químico de las chinches en soja, Bayer recomienda la utilización de Solomon, que cuenta con la tecnología Q-TEQ, un nuevo tipo de formulación, desarrollado y patentado por la compañía para mejorar la efectividad biológica de los ingredientes activos sistémicos. Además, esta tecnología permite una mayor flexibilidad para elegir el momento de la aplicación.

Entre sus diferenciales, Solomon ofrece un mayor poder de volteo, por su alta velocidad de penetración en el insecto y la planta. Además, cuenta con mayor persistencia, por la retención y penetración del ingrediente activo dentro de la planta.

Los técnicos detallan que la tecnología Q-TEQ facilita la llegada del producto al objetivo, porque brinda una mejor protección de la gota contra factores peligrosos del clima (como la humedad relativa) y genera una mayor protección de los órganos de la planta.

Además de usarse para combatir al complejo de chinches, Solomon también puede utilizarse para el control de lepidópteros, trips y picudos.

En este caso, los especialistas detallan que las aplicaciones se deben realizar en las primeras horas de la mañana o por la tarde, sin sobrepasar los 30 a 35 grados de temperatura, no menos de 50% de humedad relativa y con vientos que no superen los 12 km/h. En esas condiciones, el objetivo es obtener 50 gotas por centímetro cuadrado, para alcanzar el estrato medio del cultivo.

Con estos consejos, queda claro que el éxito en el control de chinches se basa en el monitoreo en tiempo y forma, pero también en el uso correcto de los mejores productos a la hora de la aplicación.

25/03/2020

Una puerta de ingreso a la agricultura del futuro

Bayer mostró en Expoagro 2020 un conjunto de iniciativas, productos y servicios que forman para de la evolución del negocio agrícola. Las mejores semillas y soluciones integradas para maíz y soja, el avance de la digitalización de la agricultura, un programa de beneficios único y un nuevo espacio para la mujer apasionada por el campo, entre otros temas.

La soja, el maíz y los productos para la protección de cultivos son parte central de la agricultura argentina y también son clave para Bayer. Pero el stand de la compañía en ExpoAgro fue mucho más allá, para mostrar, con una mirada amplia, la transformación digital y las oportunidades que abre la incorporación de nuevas tecnologías en el agro.

“Junto a vos reinventando la agricultura” fue el concepto que atravesó cada una de las propuestas que presentó la compañía en la principal exposición agropecuaria de la Argentina. Justamente, tanto en soja como en maíz, la idea fue mostrar la integración que va desde la genética y la biotecnología hasta la protección de cultivos y las herramientas digitales, para un manejo más eficiente en cada estadio del cultivo.

Por eso, el stand de Bayer contó con un recorrido de soja y otro de maíz, con cuatro estaciones cada uno, en los que se mostraron contenidos interactivos e información detallada de la mano de especialistas de la compañía.

En el caso del maíz, se explicó a los visitantes el proceso que asegura la calidad y el potencial de los productos de DEKALB, desde la siembra de la semilla original en distintas zonas del país hasta el procesamiento en la planta María Eugenia, las más importante del mundo en su tipo, ubicada en Rojas, Buenos Aires.

Además, se describió la protección que se aplica a la semilla, con Acceleron + LCO y se presentaron los nuevos híbridos DK 72-72 VT3PRO y DK 73-30 VT3PRO. El primero es tope de rendimiento en ambientes de alta productividad, por lo que sienta una nueva referencia dentro de los híbridos de la marca, mientras que DK 73-30 VT3P fue pensado y desarrollado como un complemento para ambientes de mediana productividad.

Luego, en el resto de las estaciones, se dieron todos los detalles de los herbicidas necesarios para un correcto control de malezas, plagas y enfermedades, con particular foco en productos como Adengo, Belt y Laudis. Finalmente, se mostraron experiencias concretas sobre cómo FieldView simplificó y sumó precisión al manejo del cultivo.

Como dijo Christophe Dumont, Presidente de Bayer Cono Sur al recorrer el stand, “todo esto se inscribe en la necesidad de resolver el desafío que tenemos de alimentar a miles de millones de personas en el mundo, pero sin olvidar el cuidado de los recursos naturales”.

Christophe Dumont

En esa línea, en soja se presentó una recorrida similar a la de maíz. Se vio una variedad de Asgrow desarrollada con las más modernas técnicas de mejoramiento genético y biotecnología: la AW 4736 IPRO, que por supuesto suma todas las ventajas de la tecnología INTACTA. En el resto de las estaciones se exhibieron las soluciones de Bayer para enfrentar el desafío de las malezas y herramientas clave para la protección del cultivo como Cripton, Solomon y Belt, además de finalizar, igual que en la zona de maíz, mostrando todas las ventajas de la interacción con FieldView.

“Estamos convencidos de las ventajas de ofrecer una propuesta integral a cada productor. Por eso tenemos 250 asesores agronómicos, presentes en cada una de las zonas agrícolas del país, y con un fuerte foco en la digitalización que está revolucionando la agricultura”, dijo Juan Farinati, líder de Operaciones Comerciales de Bayer Crop Science Cono Sur.

El stand de la compañía también tuvo un espacio específico dedicado a la sustentabilidad, aunque este fue un tema que atravesó a todo el resto de los sectores. En concreto, se mostraron las virtudes de las camas biológicas para proteger los suelos. Esta parada formó parte del recorrido de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), que estructuró la reconocida CASAFE (Cámara Argentina de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes) a través de distintos sectores de Expoagro.

Bayer está reforzando sus inversiones dedicadas a la agricultura familiar. Por eso tuvo un espacio destacado en el stand su marca Seminis, que aplica las mejores tecnologías a la producción de semillas de verduras y hortalizas.

Los tres días de Expoagro permitieron atender a miles de personas, entre productores, asesores y público en general, que llegaron al stand interesados en múltiples temáticas. Por eso, también fue el lugar ideal para presentar otras dos iniciativas de la compañía.

Por un lado, la Red AgroServices, una plataforma de relacionamiento que vincula a productores, distribuidores y proveedores de servicios y que premia a los clientes de Bayer con la posibilidad de acceder a una novedosa modalidad de premios, capacitación y oportunidades comerciales.

Por otro lado, Apasionadas por el Campo, proyecto dedicado especialmente a las mujeres del sector, que ganan cada día más protagonismo en todas las áreas, y que tendrán allí la posibilidad de acceder a herramientas de aprendizaje, espacios de capacitación, cursos, beneficios comerciales, invitaciones a eventos y más.

Hubo otros espacios y mucha información en el stand, más de la que se puede resumir en una nota como ésta, pero vale la pena destacar la presencia de La Tijereta, con toda su oferta de maíces y herbicidas; también la amplia paleta de productos para protección del cultivo para la próxima campaña de trigo y, además, el programa Semillero del Futuro, a través del cual la empresa apoya el desarrollo de proyectos innovadores de organizaciones sin fines de lucro.

En definitiva, hay un hilo común a todo lo que mostró Bayer en su stand en Expoagro: el convencimiento de que la agricultura es un sector estratégico para la Argentina y para el mundo, y que la innovación es uno de los motores que la impulsará para seguir creciendo.

Fuente: Bayer CropScience

Plagas: con agricultura digital, un manejo más eficiente

La tecnología adquiere, cada vez más, un rol transformador dentro de la agricultura actual. Su creciente participación en las decisiones técnicas, que ahora pueden ser más ajustadas en tiempo y espacio, está abriendo una nueva dimensión en los procesos productivos y sus resultados.

“La agricultura digital tiene mucha importancia en todas las regiones, pero es estratégica aún más en algunas zonas, como por ejemplo el noreste argentino (NEA), que tiene mucha superficie sembrada con cultivos de alto valor y donde es muy difícil llegar a tiempo a cada rincón del campo con los recursos tradicionales, lo que eleva los riesgos productivos”, explica Darío Oleszczuk, especialista en plagas y miembro del equipo de Desarrollo de Mercado de Bayer.

Darío Oleszczuk, en un lote de maíz en el Chaco.

Oleszczuk recorre una extensa superficie en esa región, que conoce a fondo, pero las soluciones que comenta aportan beneficios similares en muchas otras, y en cultivos tan variados como soja, maíz, girasol, algodón, trigo y también especialidades. Lo que este experto también conoce a fondo son los beneficios que aporta una plataforma de agricultura digital como FieldView, en cuestiones tan importantes como la sanidad de los cultivos.

“La digitalización, y sobre todo con la posibilidad de utilizar herramientas tan completas como esta, permite hacer mucho más eficiente el uso de múltiples  recursos productivos y, al mismo tiempo, ayuda a tener sistemas más sustentables”, afirma.

En materia sanitaria, sostiene que la herramienta tiene múltiples ventajas, entre ellas poder anticiparse a los problemas y disminuir los márgenes de error. “Estas cosas son clave cuando se manejan grandes superficies, en las que se pueden producir pérdidas enormes de rendimientos cuando no se llega a tiempo a detectar y/o resolver un problema”, agrega.

En el NEA, y también en otras regiones, la presión de plagas, enfermedades y malezas es muy alta. En ellas, detalla Oleszczuk, “todo ocurre más rápido”.

Se refiere, principalmente, a la biología de las plagas que, debido a las altas temperaturas y la latitud de muchas regiones, tienen un desarrollo acelerado. “FieldView es clave en los monitoreos, para detectar los problemas a tiempo, poder resolverlos rápida y eficientemente y, así, minimizar las pérdidas, mejorando, en consecuencia, los márgenes económicos”, dice.

En esta campaña, en muchas regiones las precipitaciones de verano llegaron atrasadas respecto a lo que tradicionalmente ocurre. Eso generó -explicó el experto- una coincidencia preocupante: se sincronizaron los ciclos de los cultivos y las plagas más perjudiciales. “En este contexto productivo, de superposición de ciclos, adquieren todavía más valor las herramientas de la agricultura digital que permiten contar con información en el acto para tomar decisiones”, afirma.

En ese sentido,  detalla lo que sucede con ciertos ataques de orugas.

“Hay insectos que comienzan sus ataques en rodales -micrositios dentro los cultivos- y a partir de ahí se van expandiendo al resto del lote. Antes, si la recorrida que hacía el monitoreador pasaba por ese lugar, entonces había posibilidades de detectar el problema y dimensionar qué gravedad podía tener el ataque. En cambio, si la recorrida no pasaba por ahí, el problema podía convertirse en un ataque de gravedad”, explica Oleszczuk.

Las herramientas de FieldView permiten detectar el problema a tiempo y evitar pérdidas.

Ahora, FieldView permite detectar si el cultivo está teniendo alteraciones de crecimiento en algún sector, lo cual constituye un indicio para ir a monitorear allí y es clave para detectar el problema a tiempo.  Luego, hay que actuar para solucionarlo. En el caso del ejemplo, hacer una aplicación con el producto apropiado. La agricultura digital también ayuda en esto, porque permite evaluar la eficiencia del manejo, detectando rápidamente si hubo fallas en la aplicación.

“En zonas en las que son muy comunes las aeroaplicaciones, suele haber problemas de deriva. Es decir, parte del ingrediente activo se pierde fuera del blanco de aplicación. De esta forma, no se logra resolver con la eficiencia deseada el problema del ataque de la plaga. Pero la tecnología de FieldView permite detectar de inmediato si hay fallas y hacer los ajustes necesarios”, afirma.

El técnico dice que estas posibilidades están al alcance de todos los productores, más allá de su tamaño. Y que eso también es parte del nuevo paradigma que propone FieldView. “Puede ser que se adapten más rápido aquellos que ya estaban familiarizados con herramientas de la agricultura de precisión, pero no hay dudas de que todos pueden utilizarlos y que reconocen sus beneficios”, dice.

Oleszczuk cree que la integración entre tecnología y manejo es, además, un aprendizaje y evolución permanente. “El productor va registrando todo lo que sucede en su cultivo y con FieldView tiene la posibilidad de reconocer antes, más y mejor cada problema. Luego lo identifica con un pin virtual en la plataforma, lo analiza y lo resuelve”, resume el especialista.

Y finaliza explicando por qué la herramienta permite, además, un aprendizaje que se va acumulando en capas. “Aun cuando el problema no se haya resuelto a tiempo, porque no se consiguieron máquinas para hacer las aplicaciones o por el motivo que fuera, el usuario tiene la posibilidad de registrar y analizar las zonas del cultivo en las que cayó el rendimiento, para entender por qué sucedió y corregirlo en el futuro”.

Se trata de una herramienta clave en todas las circunstancias, pero mucho más aun -como dice Oleszczuk- “en zonas en las que la biología presiona mucho más rápido que en otras”.

Fuente: Climate FieldView

En maíz, se viene la segunda mayor cosecha de la historia

Las fiestas de fin de año vinieron acompañadas de lluvias importantes en distintas regiones agrícolas del país, trayendo alivio y optimismo a los productores, que ya veían con preocupación el deterioro de los cultivos de maíz. “Pero nos salvamos, sucedió lo impensable: en navidad empezó a llover y siguió a fin de año. Se necesitaba con urgencia, ya que en la segunda semana de diciembre hubo un pico de calor que golpeó muy fuerte a todos los maíces de la zona núcleo, especialmente a los sembrados en fecha temprana”, explicó.”, dice el Ing. Agr. Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), de la Bolsa de Comercio de Rosario

Pero las cosas cambiaron en el momento justo, y hoy la perspectiva es muy diferente. Tanto que la entidad ya pronostica la segunda mayor cosecha de maíz de la historia.  Es que después de un invierno en el que se registraron precipitaciones menores a lo habitual y de una primavera con lluvias muy escasas, el panorama arrancó poco feliz. Los recuerdos de la sequía histórica y la pérdida de 10 millones de toneladas en 2018 aún estaban frescos. Y faltaban entre 100 y 200 milímetros en buena parte de los lotes de maíz.

Hoy vemos un gran alivio en los productores. En la tercera semana de diciembre había mucha preocupación, no llovía y los maíces se deterioraban justo cuando entraban al período crítico.  A partir de navidad, durante cinco semanas consecutivas se dieron lluvias abundantes y bien distribuidas en distintos lugares de la región núcleo maicera, que permitieron que los híbridos comenzaron a mostrar todo el potencial de su genética.

“Estimamos que la cosecha dejará la segunda mejor marca de los últimos años”, destacó el Ingeniero.

El Ing. Agrónomo Cristian Russo, en la sede de la Bolsa de Comercio de Rosario.

 

Si se cumplen las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, se cosecharán 49 millones de toneladas de maíz, la segunda mejor marca registrada en Argentina. La mejor, con 51,5 millones de toneladas, se logró en la campaña pasada, la 2018/2019. Este año se espera un rinde promedio nacional de 80,2 qq/ha en 6,11 millones de hectáreas sembradas. En 2019 los rindes fueron similares.

“Se fortalece el núcleo de humedad que nos llega desde el norte, empezó a subir la temperatura en el sur de Buenos Aires y en el Océano Atlántico y todo eso hizo que llegaran las lluvias que se necesitaban”, explicó el especialista.

Según el relevamiento de la GEA, Santa Fe podría encabezar por segundo año la tabla de rendimientos de maíz a nivel país, con algo más de 97 qq/ha promedio, seguida por Buenos Aires con casi 85 qq/ha y Córdoba con 84 qq/ha.

La recarga de los perfiles en el momento oportuno permitirá que los cultivos expresen su potencial. “En estos últimos años se ha aplicado mucha tecnología, se hace mucho monitoreo y se están realizando los controles fitosanitarios necesarios”, repasa Russo. Ahora, con el agua necesaria, el escenario está dado para tener otra vez muy buenos rendimientos.

Precipitaciones abundantes y bien distribuidas en la principal región maicera argentina auguran otra gran cosecha, que asegura que los productores sigan invirtiendo cada vez más en la mejor tecnología, como los híbridos de DEKALB, y en un manejo profesional para lograr una producción eficiente, rentable y sustentable.

20/02/2020
Fuente: Dekalb Argentina

Cómo cuidar a la soja de las enfermedades de fin de ciclo

Las enfermedades de fin de ciclo (EFC) son el complejo de patógenos que más daña productivamente al cultivo de soja en Argentina.  Encontramos con una mayor presencia en los lotes, a la mancha marrón (Septoria glycine) y la mancha púrpura de la semilla (Cercóspora kikuchii).

Considerando que las EFC tienen largos períodos de incubación, su diagnóstico y la decisión de control son cuestiones complejas. A esto se suma que se expresan en la ventana de tiempo en la que se define el rendimiento de cultivo (período crítico).  Ese momento, en el que las precipitaciones son clave, está ubicado entre el inicio de formación de vaina (R3) y el comienzo de formación de granos (R5).

Teniendo esto en cuenta, todas las prácticas de manejo en esta etapa deben estar orientadas a maximizar el rendimiento, facilitando la captura de recursos por parte de la planta.

En ese sentido, la aplicación de fungicidas en el período crítico es una decisión estratégica, que puede explicar hasta el 80% de la variabilidad del rinde, según las lluvias acumuladas en ese momento.  Así, el tratamiento terápico dependerá tanto del ambiente como de las lluvias que se hayan registrado.

Es muy importante el monitoreo constante a partir del inicio del período reproductivo del cultivo (R1). Pero, para definir el tratamiento químico foliar, hay dos opciones:

  • Medir la cantidad de lluvias desde el inicio de formación de vainas en adelante (R3);
  • Aplicar teniendo en cuenta los pronósticos de precipitaciones.

En ambos casos, debe considerarse que la cantidad de lluvia que determina hacer los tratamientos es de 50 a 60 milímetros.

Ante estas circunstancias y durante las últimas tres campañas, CRIPTON, fungicida foliar de acción sistémica de Bayer, ha demostrado una alta eficacia en el control de las principales EFC, alcanzando niveles mayores al 60%.

La molécula posee dos ingredientes activos (Trifloxystrobin + Prothioconazole), con diferentes modos de acción, en una relación balanceada. Esto hace que el fungicida tenga tanto efecto preventivo como curativo.

Con una buena calidad de aplicación, CRIPTON se dosifica a razón de 400 centímetros cúbicos por hectárea desde R3. Cuando se observan los principales síntomas de cada enfermedad y con condiciones ambientales predisponentes, la acción terápica del Trifloxystrobin + Prothioconazole genera una rápida penetración, mayor retención luego de las precipitaciones y óptima persistencia foliar (hasta diez días postaplicación).

Este producto permite mantener verde la superficie foliar de la soja por más tiempo, aumentando la cantidad de hojas sanas remanentes. De esa forma, tu cultivo de soja puede alcanzar su potencial de rendimiento.

Bayer siempre aconseja aplicar CRIPTON con el coadyuvante OPTIMIZER, utilizando una dosis de 300 centímetros cúbicos por hectárea para aplicaciones terrestres, con caudales de 100 a 150 litros de agua por hectárea.

Por su parte, en aeroaplicaciones, debe manejarse una dosis de OPTIMIZER de 500 centímetros cúbicos por hectárea, con caudales de caldo de 20 a 25 litros por hectárea.

Adicionalmente, vale la pena destacar que CRIPTON es un producto “banda verde”, una ventaja importante respecto al resto de los fungicidas del mercado.

Los expertos de Bayer están convencidos de que, por su consistencia y sostenibilidad de control, CRIPTON es un producto único. Si no lo usaste todavía, probalo.

14/02/2020
Fuente Bayer CropScience

Alertas por el ataque del cogollero sobre la soja

La primavera más seca de las últimas campañas, que caracterizó al inicio de este ciclo agrícola, fue el ambiente perfecto para el avance sobre soja de segunda de una plaga que es atípica en este cultivo, pero que preocupa mucho a los productores y asesores: se trata del gusano cogollero (Spodoptera frugiperda).

A pesar de que es un insecto que prefiere como alimento principal a las  gramíneas, ya sean un cultivo como el maíz o una maleza primaveral como capín, cuando no tiene esas opciones en su menú empieza a atacar a especies de hoja ancha. Y la soja es su mejor alternativa en este momento.

“La falta de humedad primaveral también limitó el desarrollo de los controladores biológicos, que son hongos entomopatógenos que regulan habitualmente el primer avance poblacional de las larvas de este insecto”, explica Pablo Carpane, líder de manejo de insectos y enfermedades en el equipo de Desarrollo de Mercado en Bayer. El especialista destaca que hay que tener en cuenta la voracidad con que se alimenta este insecto y, además, su característica de desplazarse en masa y a grandes distancias, caminando dentro del lote, mientras ingiere lo que encuentra a su paso.

“Es posible que las larvas del cogollero ataquen lotes de soja que están limpios de malezas y rodeados de áreas enmalezadas que fueron controladas por herbicidas”, subraya, haciendo foco en aquellos casos en que los tratamientos fueron eficaces. Es por esto que la primera recomendación es intensificar los monitoreos en lotes recientemente sembrados, ya que los daños de esta oruga pueden ser severos desde la emergencia de la soja, con plantas chicas y brotes tiernos, mientras el insecto aumenta su prevalencia, como está sucediendo por estos días.

Para el manejo exitoso de esta plaga es crucial tomar decisiones a tiempo. Por eso, “hasta cinco hojas expandidas del cultivo (estadío V5), el umbral de daño con el que conviene iniciar el manejo insecticida es con 1 a 3 larvas por metro lineal (0,33 a 0,6 orugas por metro cuadrado)”, dice Carpane.

Agrega que “la elección del umbral para definir la aplicación varía según las condiciones del cultivo. Por eso, si el lote está afectado por falta de agua o el ataque es severo en estado de plántula, lo conveniente es hacer el tratamiento al umbral menor”.

El experto advierte también que debe prestarse mucha atención a los lotes de maíz más tardío cuya siembra se demoró por la implantación de soja.  En esos casos, es muy importante el control de la plaga a tiempo porque la soja puede haber funcionado como un excelente puente verde alimentario para que la oruga después pueda atacar al cereal.

Para las dos situaciones, Bayer ofrece una paleta variada de insecticidas de contacto e ingestión y con gran poder de volteo para el manejo de esta plaga. “Entre nuestros productos para soja, recomendamos principalmente DECIS Forte. En cada caso respetando las diferentes dosis de marbete sugeridas”, detalla.

En referencia a la aplicación,  es muy importante respetar el horario apropiado, para evitar pérdidas por deriva de producto. Y, en los casos de un cultivo más desarrollado, “hay que considerar aplicar con una pastilla de cono hueco para que la gota asperjada llegue a los estratos más bajos del cultivo”, aconseja, considerando que ambos insecticidas pueden aplicarse con equipos aéreos o terrestres.

Las siembras tardías comenzaron su ciclo de mejor manera que los tempranos, con más humedad. Por eso, vale la pena cuidarlos a fondo. En ese sentido, advertir el ataque de una plaga tan perjudicial como el gusano cogollero es realmente fundamental.

 

5/02/2020
Fuente: Bayer Crop Science